La mitología guaraní cuenta que Tau (el espíritu del mal) y la bella Keraná fueron los padres de siete criaturas míticas. Cada una representa fuerzas y símbolos del mundo natural y espiritual, y juntas forman uno de los pilares del folclore del sur de América.
Forma: Ser con cuerpo de lagarto y siete cabezas.
Significado: Guardián de las cavernas y los tesoros escondidos bajo la tierra.
Forma: Cuerpo de serpiente y cabeza de loro.
Significado: Protector de los humedales y los animales acuáticos.
Forma: Ser alado y serpentino con ojos que hipnotizan.
Significado: Espíritu del aire y del engaño.
Forma: Niño rubio y bello con bastón mágico.
Significado: Espíritu de la siesta, se aparece a los niños que no duermen.
Forma: Hombre peludo con un falo largo enrollado en la cintura.
Significado: Espíritu de la fertilidad y los deseos sexuales.
Forma: Criatura parecida a una oveja salvaje o jabalí.
Significado: Devorador de humanos, corre sin parar.
Forma: Hombre-perro (como un lobo) que se arrastra.
Significado: Señor de la muerte y los cementerios.
Complemento importante: No es hijo de Tau y Keraná, pero es crucial en la mitología.
Significado: Espíritu del hambre.